martes, 8 de abril de 2008

Contragolpe

Marcelo contabilizo más de diez empujones de Carlos en el patio, cinco patadas mal intencionadas en la cancha y como 15 puteadas provocadoras de las ya clásicas. Con un absoluto control para no estamparle una trompada, recapacito internamente y decidió contrarrestar el ataque con una frase que dejo paralizado a Charly con un contundente, certero y rotundo cachetazo espiritual, amo y señor de todos los golpes posibles en aquel campo de batalla escolar.

2 comentarios:

Javier dijo...

¿Espiritual el cachetazo? ah, no... no... m'hijito. en mi época y en mi barrio se iba a los bifes directo, al menos en esas circunstancias :P

un viejo tanguero dijo...

¡Carlos, vos no existís! (¿?)