lunes, 8 de septiembre de 2008

Baldear

Pasar un plumero suave y después baldear las paredes y el techo, el piso y las ventanas, los libros, el sillón, baldear también las aceras, el delantal, la computadora. Trapear muy bien al vecino hasta que brille, al jefe, los noticieros, los idiotas y las horas tristes, limpiar cantando preferentemente con trapo impecable y escurrir la mugre lejos, para que todo luzca nuevo, para que todo brille mas por un tiempo utilizando siempre y sin olvidarlo como refuerzo, su aroma predilecto de un calido y refrescante sentido del humor.

1 comentario:

Enredada dijo...

limpiar el mundo para que parezca nuevo y lustroso, de tanta mugre que lo habita e inunda.
Mil besos