jueves, 16 de octubre de 2008

Prisión

Si tan solo hubiera escapado a tiempo por el lugar correcto, pero en realidad no escogió bien y un descuido fue suficiente para que fuera capturada entre la parte inferior de un viejo placard y la pared. Ya en las sombras pensó que estos eran los riesgos de ser una rata golpeando aun más fuerte la madera, mientras escuchaba pasos humanos del otro lado que la vigilaban entre gritos desde cerca. Después de horas de cansancio por tanto batallar decidió fingir su muerte y reservo sus últimas energías amotinándose en una esquina, conservando la ilusion de escaparse cuando fueran a buscarla o encontrara algún vestigio de luz donde colarse por cualquier rincón posible.

2 comentarios:

Enredada dijo...

Aunque no lo creas... conozco de esa situación...
amotinarse en rincones que se hagan invisibles...
besos

Enredada dijo...

Aunque no lo creas... conozco de esa situación...
amotinarse en rincones que se hagan invisibles...
besos