miércoles, 20 de febrero de 2008

Guapeza

Sin la menor de las preocupaciones, malevo y siempre esgrimiendo un gesto oscuro de bravía en su rostro despidió a sus amigos en la puerta, instalo su silla frente al televisor despues tomo el pasacanales, porque así le gustaba llamarlo, y con un cerveza fría en la mano y su esposa al lado se alegro de llegar justo para el comienzo de su primer telenovela diaria.

2 comentarios:

un viejo tanguero dijo...

Como dice el refrán :
"Lo malevo no quita lo sensible".

Javier dijo...

Jajajajja esto me hizo acordar a Porto Seguro, Brasil, año 2000:

Con mi ex no nos animabamos a entrar a un restoran (o churrascaria) porque estaba LLENO de camioneros, borrachines ocasionales y TODOS los que allí había eran tipos (los que atendían tambien).

Eso sí, caimos a la hora de la novela y ni los mozos nos daban pelota casi! :D