miércoles, 12 de diciembre de 2007

Amarrete

Ligero y silencioso escapo del embrollo con gran habilidad, sorteo las emboscadas de una crítica y se relajo en una prudente lejanía al finalizar el show. Es que Osvaldo siempre fue amarrete con asuntos de ese calibre, no por malvado, sino porque le escaseaban bastante los elogios como para darse el lujo de andar regalándolos como si nada a cualquiera.

3 comentarios:

Javier dijo...

¿Osvaldo Laport? Yo le notaba cara de avaro...

Maria Coca dijo...

Pues hacía lo correcto. Miraba por su propio ego como nadie.

Besos desde mi orilla.

MaJu dijo...

amo tu forma de escribir las cosas mas simples..
un besoo..