jueves, 13 de diciembre de 2007

Matemáticas

Un pequeño calambre de ilusión, la imagen de un rompecabezas a medias y la certera patada al corazón, era el orden de los requisitos previos casi obligatorios que debía completar una mujer para conseguir el rango de novia. Pero con Laura todo era diferente, primero llegaron las patadas constantes al corazón de la mano de unos angustiantes calambres, que lo condujeron a no responder a ningún otro estimulo más que el de su imagen al llegar. Contrario al principio matemático el orden de los factores en su caso, afectaba mucho el producto.

2 comentarios:

Marieluchi dijo...

Parece mentira, pero siempre las personas se enamoran perdidamente de otras que son la excepción que confirman sus reglas...

Anilina dijo...

lo inesperado...la adrenalina...qué lindo...