jueves, 3 de enero de 2008

Debajo

Susana sabía que grandes monstruos invisibles al ojo humano y criaturas desconocidas se estaban gestando secretamente en su casa cubiertas por el oscuro amparo de las sombras. Ella sospechaba que su alimento provenia de sueños en mal estado, de pelos sueltos, papelitos, tierra, polvo y el olor pesado de los zapatos de calle. Lo que había sido una simple excusa a su pereza comenzó a crecer y despertarle temor, y pronto ya no se atrevía a mirar de reojo ni acercarse demasiado por miedo a que salieran, abandonando definitivamente el habito de barrer debajo de su cama.

5 comentarios:

Meche dijo...

Ojo!
Es buena excusa.

Por eso es que abajo de mi cama hay un escritorio y un ropero y una cajonera, para que alguien vea los mostros con anticipación y me pegue el grito.
Y para que no me vean a mi, claro.


Buen año, y buena vida para vos.
(Reitero, deje de "ustedear" temporalmente, pero no se por qué lo hice)

Marieluchi dijo...

Eso es lo que tiene la pereza, no te deja disfrutarla, siempre concientizandote que lo que dejas para mañana, te dara mas trabajo...

JeJo dijo...

Si no fuese por el nombre Susana diría que es mi novia... que no se atreve a mirar siquiera debajo de la cama... MI cama, por supuesto !

Saludos...
No paras ¿eh? - que bueno es ejercitar la imaginacón...

JeJo dijo...

( finalmente la araña desapareció en una fuerte tormenta de viento y lluvia, pobre... )

maria.antonieta dijo...

Acuerdo con Susana, ¿Quién sabe que criatura puede estar gestandose debajo de la cama?
Yo también opto por no mirar.