El campeonato de futbol, los amigos y los bollitos de canela, son los últimos resabios que Ernesto con sus setenta años pudo salvar en su vida de la extinción, conservando intacto el mismo espíritu desde que era pequeño.
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
Que suerte Ernesto! Por lo menos algo pudo salvar..
2 comentarios:
Que suerte Ernesto! Por lo menos algo pudo salvar..
Y una caja enorme de recuerdos... de todos tamaños, de diferente importancia, diverso gusto... ¿no?
un abrazo.
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