miércoles, 2 de julio de 2008

Siembra

Habia conseguido un pequeño terreno y salió dispuesto a todo recorriendo cada local abierto de jardineria, preguntando con insistencia y negándose a aceptar las necias palabras de los comerciantes, que con miradas de extrañeza negaban rotundamente la existencia de semillas baratas, capaces de hacer crecer con tiempo y paciencia la casa de sus sueños.

1 comentario:

Enredada dijo...

Es que muchas veces nos empecinamos y buscamos en lugares incorrectos...