martes, 20 de mayo de 2008

Muralla

Clara le planto una mirada fría que parecio hacerlo retroceder. Era su forma de advertirle que había llegado la hora de partir, que no estaba dispuesta a perder el tiempo sobre aquella planicie desértica y pedregosa imposible de escalar, entonces decidida a dar la vuelta recorrió con sus ojos tristes una última vez aquella muralla hallando la ansiada grieta y como si nada, su mundo volvió a cambiar.

1 comentario:

Enredada dijo...

es que las grietas vienen con el cambio en ellas, nada es igua luego que se produce una... nada-