jueves, 29 de mayo de 2008

Tentación

Diana y Sebastián aprendieron a leerse en silencio sin que nadie los entienda demasiado, coordinando en acordes aquella lograda complicidad de tentarse uno al otro con una risa feroz, inevitable y sin remedio, que cada tanto sin discreción salían a mostrar al mundo.

1 comentario:

Enredada dijo...

sabes?
me pasó...
lo describiste inigualablemente... ¿qué importa el mundo? si existe esa comunicación más allá de las palabras?
besos