lunes, 29 de octubre de 2007

Elogio

- Vos sí que sos un tipo inteligente, te sacaste como un diez en aritmetica– le dijo Juan a Benito.

- Cada elogio esconde un insulto- sentencio el pequeño en voz alta y sacando pecho, repitiendo una frase robada de un libro que todavia no leyó. Su hermana mayor Ofelia, que estaba sentada en la mesa de atras, lloro levemente al escucharlos mientras luchaba para dar con la respuesta de una division simple. Ese dia a la corta edad de diez, Juan comprendio que cada familia es un mundo privado en el que conviene no meterse demasiado.


2 comentarios:

Javier dijo...

Exacto.

Además, el elogio es un parámetro de muchas cosas. Como dice Dolina: "aléjense de la gente que los elogie demasiado..."

Saludos!

Maria Coca dijo...

Y así es. Tal vez esa es una de las grandes lecciones que aprendemos en la infancia.

Besos dede mi orilla.