jueves, 13 de marzo de 2008

Banquete

Del último banquete Germán prefirió probar una deliciosa mentira y marcharse, a masticar por años una amarga verdad cuyo mal sabor estaba convencido no se le iría con nada de la boca.

3 comentarios:

maria.antonieta dijo...

Dicen que "una mentira que tehaga feliz vale más que una verdad que te amargue la vida..." En el lugar de Germán hubiera optado por la verdad. ¿De qué sirve un delicioso sabor si no es más que una simple mentira? Sin lo amargo lo dulce no es tan dulce, así que probemos un poquito de la amargura de la verdad para poder luego disfrutar!

Anónimo dijo...

Increible, como todo lo que escribis, podes transmitir y describir en pocas palabras situaciones de lo mas diversas y que nos estan presentes todos los dias.
seguire leyendote.
Besos
Leti

Anilina dijo...

y quien no hace cosas asi casi automaticamente, no? nos encanta evadirrr!! bueno, he regresado, y un placer leerte de nuevo. saludetesss