martes, 11 de marzo de 2008

Partes

La cabeza en el cielo, las manos sobre el cuerpo de Mabel, lo ojos inquietos viajando donde se les canta la gana y siempre firme con los pies en el barrio la situaciones lo empujaron, lo fueron tironeando cada vez con mas fuerza hasta descuartizarlo.

2 comentarios:

maria.antonieta dijo...

Que feo el sentirse tironeado no? jaja
Besos!

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

Un descuartizamiento atroz.