martes, 18 de marzo de 2008

Creativo

Últimamente me gusta pensar como una cafetera, calentar despacio los pensamientos, colocar cada uno de los granos saborizados en su lugar y navegando entre cosas extravagantes dejar salir el humo de mi cabeza hasta que alguien se digne a quitarme las ideas ya listas, las meta en una tacita preferentemente azul y me deje un poco sucio en alguna pileta de cocina esperando para finalizar más tarde mi proceso de desintoxicación, porque todavía estoy caliente y no me queda otra que esperar, mirando asomado por encima de la bacha como absorben lo que con tanta paciencia prepare para ellos con unas caras que siempre parecen decir que el producto podria mejorar.

2 comentarios:

un viejo tanguero dijo...

Es verdad que todo puede mejorar, pero este café está muy bueno...
Un abrazo.

maria.antonieta dijo...

Que loco como funciona una cafetera! Paradójico que algo que esté caliente querramos dejarlo enfriar, ¿no? jaja...
Por otro lado te aconsejaría que no dejes que te saquen las ideas listas... es servir las cosas en bandeja y no todos lo merecen..
Me diste ganás de tomar un cafecito y a la vez me dio tristeza pensar en la pobre cafetera. Mejor voy a tomar instantáneo..
Besos!