Un desajuste en el avión hizo que se abriera el tanque de desperdicios del baño en pleno vuelo, con la maldita suerte de que la pelota de desechos fue a estrellarse en su cabeza mientras caminaba solo para ir al trabajo .
2- Flatos.
Se le caían en la calle, mientras compraba en el supermercado, en la estación de servicio, el trabajo y no le quedaba otra que disimular ya que de haber podido los habría juntado uno a uno, pero como es bien sabido eso era imposible, considerando que se trataba de materia de origen gaseoso.
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