lunes, 10 de septiembre de 2007

Florzota

Comenzó siendo un bulto pequeño y nada crecido al que fácilmente podía evitar mirar, luego fue creciendo pero prefirió seguir sin admitirlo y como suele suceder con estas cosas el progresivo agrandamiento, a pesar de todas las advertencias de amigos y familiares, solo se le hizo realmente visible con algunas diferencias temporales de por medio. Terrible fue tener que admitir la realidad, que no debería haberse dejado estar, que era tarde para aplacar aquel mal que ya amenazaba con no irse jamás de su cuerpo, y pese a luchar un par de semanas con una dieta estricta se fue acostumbrando a la situación y tomándole cariño a lo que su mujer bautizo, medio con amor y medio en broma, flor de panzota.

2 comentarios:

Katana dijo...

Que importooorta!

Lunática dijo...

Qué ternura...
Un saludo!