miércoles, 5 de septiembre de 2007

Elementos

Él era radiante, luminoso, caliente y voraz, ella transparente, clara y refrescante, apenas se vieron se enamoraron en un instante, pero no duraron mucho tiempo y la relación pronto se esfumo en el aire. Es que un hombre de fuego y una mujer de agua lamentablemente no nacieron para estar juntos por mucho tiempo…


Pd: aunque pensándolo mejor quizá en esa nueva combinación tal vez lo estén.

1 comentario:

Lunática dijo...

Éste me ha fascinado... Dice tanto en tan poquito espacio...
Un saludo y gracias por visitar mi mundo lunático!
(Te diré, como contestación a uno de tus comentarios, que Penélope provó el amor y tampoco la curó del todo, sino que alguna vez incluso agravó sus síntomas...).
Un saludo